El Coronil
www.elcoronil.tk -> Otros contenidos -> Personajes


Página principal


El pueblo


Monumentos


Otra información
relacionada con
El Coronil


La
página


Otros

 

Personajes

Ruy Pérez de Esquivel
Fundador de El Coronil. Tuvo el título de Adelantado de Andalucía y compró en 1374 el entonces deshabitado "cortijo del Coronil". El 25 de abril de 1381 obtuvo permiso del rey Juan I de Castilla para repoblar el lugar, otorgándosele entonces a la población el título de Villa. Una vez concedida la carta puebla, se preocupó de restaurar los restos de castillo musulmán para dotar al núcleo de una fortaleza donde se pudieran resguardar de los saqueos de los moros las 15 familias que vinieron de Castilla.

Julián "El Berberisco"
Vecino de la villa descendiente de musulmanes cristianizados, se prestó voluntariamente para atender a los enfermos que durante la epidemia de 1684 afectó a toda la comarca. Su ejemplar actuación y el celo que ponía en sus actuaciones en favor de sus vecinos llevaron al Cabildo Municipal a solicitar la absolución de la pena a la que éste estaba condenado para cumplir en galeras por un robo producido en la villa. Esta petición fue aceptada entregándosele tierras y una casa para que en adelante viviese de forma honrada. Al lugar donde se estableció se le llamó El Morisco, nombre que aún perdura para designar esta zona del pueblo.

Pozo del Morisco

 

Miguel Martín Pescador
Viudo y teniendo un único hijo dedicado a la Iglesia, decidió fundar un Convento de Carmelitas Descalzos cediendo para ello su dinero y sus bienes. Los frailes estuvieron establecidos en la propia vivienda de D. Miguel en la plaza pública de la Villa, pero una vez fallecido en 1684, los Carmelitas deciden trasladarse a un lugar más amplio llegando a un acuerdo con la Hermandad de la Vera Cruz para construir un convento junto a su pequeña capilla a las afueras del pueblo, camino de Morón.

Diego Quebrado de León y Carvajal, Mª Ana de la Calle y Castilla
El primero era Alcalde de la Santa Hermandad de Utrera y Caballero de Sangre del Reino. En 1714 instaló su residencia en El Coronil al casarse con Doña María Ana de la Calle, natural de esta villa. Su gran amor a la cultura y el fervor religioso les llevaron a que encontrándose sin herederos donasen todos sus bienes a fin de que todos los hijos de los coronileños pudiesen aprender a leer y escribir, así como las reglas matemáticas esenciales. Para ello D. Diego firmó testamento en 1766, llevándolo a cabo su propia esposa una vez enviudada. A este matrimonio se debe la fundación de la primera Escuela Pública que se creaba en El Coronil, que comenzó a funcionar el 3 de noviembre de 1771.

Portada barroca de la casa palaciega de D. Diego y Mª Ana

Los sacerdotes José Noriega y Juan Zambrano
Pertenecientes al nuevo clero de ideas liberales fueron ambos párrocos de la villa. El primero desde 1815 y el segundo desde 1818. Destacan por su apoyo a los que reclamaban las tierras comunales que el Señor de El Coronil se había apropiado. Noriega intentó remover el pleito que el Municipio tenía planteado sobre las "tierras sobrantes", contando con el apoyo de los "terreros" que dominaban en ese momento el Ayuntamiento; Zambrano, más entusiasta por el reparto de tierras que su antecesor, pleiteó ya por todas las tierras del duque, enfrentándose fuertemente con los "duquistas" que ahora mantenían el control de la Casa Consistorial. Su gran interés le llevó a viajar continuamente a Sevilla para agilizar los trámites del pleito llegando a escribir un libro en defensa de los "terreros". Finalmente el Duque cansado de tantos problemas decidió en 1850 vender la totalidad de sus bienes en el Municipio de El Coronil. De la implicación de estos párrocos en los conflictos viene coronileña expresión "armar la zambrana".

 

Señores de la villa
En 1419 El Coronil va a ser vendido a la familia de los Ribera. El matrimonio en 1468 de Beatriz de Ribera con Pedro Enríquez hace que se unan sus dos dominios y por lo tanto El Coronil pase a formar parte del ducado de Alcalá.

Escudo

Familia Candau
Simón Candau Superville

Procedente de Languedoc (Francia) se traslada y establece en El Coronil fundando una familia que llegó a destacar en diferentes áreas sobrepasando los límites locales e incluso de Andalucía debido principalmente a su alta formación a nivel intelectual, lo que contribuyó a que pudieran situarse en posiciones relevantes.
Blas Candau Acosta
Hijo de Simón Candau, primer miembro de esta familia nacido en El Coronil, en el año 1825. Fue un afamado agricultor y su fama se debe a que organizó y dirigió una de las más importantes explotaciones agrarias de Andalucía, siendo considerado como una autoridad indiscutible en materias agrarias. Fundó la Cámara Oficial Agrícola de Sevilla de la que fue su Presidente, hasta su muerte en 1900.
Francisco de Paula Candau
Estudió derecho en la Universidad de Sevilla, siendo elegido alcalde de El Coronil en 1854. A partir de aquí se inició su carrera política llegando en 1861 a ser Diputado de Cortes por el distrito Marchena-Osuna al que representó hasta 1868. Participó en la revolución de septiembre del 68 formando parte de la Junta Revolucionaria de Sevilla y participando en la redacción del programa que después adoptarían las otras juntas. Durante el reinado de Amadeo de Saboya fue presidente del Consejo Superior de Agricultura culminando su ascenso político al convertirse en Ministro de la Gobernación durante el mandato de Sagasta. Tras la restauración Borbónica se convirtió en uno de los nueve notables designados para formular la Constitución de 1876. También fue él quien firmó la construcción de la Estación de empalme falleciendo en Sevilla en 1883.
Feliciano Candau Pizarro
Catedrático de la Facultad de Filosofía y Letras de Sevilla que destacó por su labor investigadora como se aprecia en su libro "Prehistoria de la Provincia de Sevilla", publicado en 1894 y donde expone los hallazgos obtenidos en numerosas excavaciones, entre ellas los restos encontrados en las Aguzaderas en el verano de 1891. Esta obra fue premiada por el Ateneo de Sevilla en mayo de 1894 como el mejor trabajo sobre yacimientos de la Prehistoria en la provincia sevillana.

 

Magdalena de Luís Díaz "La Marcela"
Hija de un comerciante italiano afincado en las islas Canarias, que al haber quedado encinta sin ser casada, hace que su padre mandara construir en 1888 una vivienda en El Coronil donde exiliarla, al estar mal visto y ser perjudicial para las relaciones comerciales de la familia que se llegara a conocer que era madre soltera. Durante su estancia en el pueblo, que será hasta su fallecimiento, llamaba la atención entre los vecinos por su lujosa casa y vestimenta. Periódicamente era visitada por Marcelo Cerrutti por orden del padre de Magdalena, celebrándose en ocasiones encuentros de negocios y fiestas nocturnas en la propia casa. El señor Cerrutti, según el rumor popular, era también el amante de Magdalena. De esta supuesta relación surgió su apodo, "la Marcela".

Miguel Barranco y Pizjuán
Cura párroco de El Coronil en las últimas décadas del siglo XIX. Se caracterizó por su gran amor al pueblo y a sus habitantes, sin embargo, su gran devoción fueron las letras llegando a tener una importante biblioteca que en parte donó a la parroquia. También se preocupó por mejorar y acondicionar el templo parroquial y su administración, llegándose a reunir una gran cantidad de libros y documentos durante este periodo que aún se conservan en el archivo parroquial. Como muestra del cariño que el pueblo le tenía se le dedicó una calle.

 

José Garrido y Ruiz
Coadjutor de la Parroquia, autor del primer libro sobre la historia de El Coronil, publicado en 1894. Historia de la villa del Coronil. 1984. Firma

 

Salvador Escassi
Médico titular que curó a numerosos vecinos de unas fiebres que azotaron a la localidad a comienzos del siglo XX. En agradecimiento, el pueblo sustituyó el nombre de la Calle Nueva por Doctor Escassi.
Calle Doctor Escassi o Nueva, como aún se le conoce

Miguel Benítez de Castro
Escritor residente desde su juventud hasta su fallecimiento en El Coronil. Autor del libro "El Valle de las Musas" publicado en 1965, en cuyo prólogo el Catedrático de la R.A. Sevillana de Buenas Letras Fermín Requena, dice lo siguiente:
El poeta Miguel Benítez de Castro nació en Las Cabezas de San Juan (Sevilla). Ha obtenido muchos premios en certámenes de Poesía, Periodismo, Teatro y Radio.
Notables autores le han elogiado: "Este poeta es cantor insuperable de las bellezas naturales". "No puede leerse sin emoción". "Su verso es sonoro y bien trabajado".
Benítez de Castro es Académico. Posee carrera de Maestro Nacional. Cultiva mucho el periodismo, y con el seudónimo "El Recopilador Sevillano", firma múltiples colaboraciones que –al decir del gran escritor José de las Cuevas- "son un tesoro de noticias, recuerdos y añoranzas, son un estilo precioso, inteligente y agudo".

La calle que surgió en la zona donde se ubicaron los colegios en los años 70 lleva su nombre.

Manuel María Ruiz Delgado
Historiador coronileño autor de la Carta arqueológica de la campiña sevillana. Con una prometedora carrera en el campo de la arqueología, falleció en accidente de tráfico.